El dato indiscutible de una agenda política provincial, acaparado por la interna oficialista y la sucesión en el gobierno, obliga a las fuerzas de la oposición a plantarse y decir presente.  
La carencia de debate político en general y en especial sobre aquellas que aborden los innumerables problemas cotidianos que afrontamos neuquinos y neuquinas,  sumado a la falta de organización de las fuerzas y/o coaliciones políticas que se pretenden alternativos  contribuyen a ello.
El Frente de todos en Neuquén es también parte de ese paisaje.   Cierto es que desde diferentes lugares de gestión,  representación y militancias,  solemos plantear visiones y propuestas de cara a los problemas de nuestra provincia, también lo es que ello sucede de forma esporádica y sin articulación de un programa y  una estrategia que nos posicione como una alternativa de gobierno.
Los últimos gobiernos del oficialismo han demostrado su incapacidad y falta de gestión para resolver cuestiones elementales y con ello arriaron banderas históricas del partido provincial.   Mientras tanto, la ausencia de políticas de largo plazo para encauzar hacia un desarrollo armónico las perspectivas de crecimiento que implica Vaca Muerta,   impone a una fuerza como el Frente de Todos la obligación de dar las respuestas que estén a la altura de este momento histórico
Desde el Frente Grande neuquino, entendemos urgente la institucionalización del Frente de todos y con ello su fortalecimiento como una verdadera alternativa. Organizarnos, tanto para definir instancias de conducción y articulación política que permitan una real participación de la militancia y de todos los sectores que la integran hacia la construcción de nuestra propuesta alternativa,  así como los mecanismos para la definición de quiénes serán los compañeros y compañeras que nos representarán en cargos electivos
Frente a un oficialismo que -como ha demostrado recientemente- se dispone solo a defender sus privilegios sin cambiar nada,  es un imperativo de nuestra fuerza consolidar un proyecto que se visualice como alternativa de gobierno, y se disponga a enfrentar los problemas de la provincia con audacia y vocación de poder para transformar la realidad de miles se neuquinos y neuquinas.  
Asumir con generosidad y apertura el reto que nos impone la realidad de la provincia es urgente y a ese desafío estamos dispuestos desde el Frente Grande.
                                                                                                                                                                                   Soledad Martínez, Presidenta Frente Grande Neuquino