Desde el espacio político se repudian las órdenes políticas emanadas del Ministerio de Seguridad de la Nación y el accionar represivo de las fuerzas de seguridad que actuaron en el desalojo de la comunidad Lafken Winkul Mapu del lago Mascardi,  terminando con la muerte del joven mapuche  Rafael Nahuel, producto de un disparo de arma de fuego y con varios heridos, en un procedimiento del grupo Albatros. En igual sintonía represiva, en al paraje Leleque en Chubut, le antecedió el operativo de Gendarmería que culminó con la muerte de Santiago Maldonado quien se encontraba en el lugar en solidaridad con el reclamo de la comunidad mapuche Lof en Resistencia. Estos hechos, tal como lo sostiene el partido Frente Grande Nacional, son parte de una política planificada y ejecutada por el gobierno nacional para ”disciplinar” a las comunidades mapuches y pobladores históricos de la región, con el objetivo de que, con estas tierras de alto valor, continúen los negocios de los amigos extranjeros del presidente Macri y gran parte de su gabinete.

Consideramos que con la política de militarización del territorio, con represión y amedrentamiento a las comunidades y luchadores sociales, sumados a otras acciones como la imposición de jueces amigos, la prisión preventiva como pena anticipada para ex funcionarios del gobierno anterior y líderes políticos,  la persecución  y despidos en los medios de prensa, el cambio de leyes por decretos, estamos asistiendo y padeciendo a un gobierno “para unos pocos”, que pone en peligro y serio riesgo la continuidad del estado de derecho en la Argentina.

Raúl Alberto Podestá- Presidente FG Neuquén