Ante la preocupación por la grave situación que atraviesa la oficina de PAMI de Zapala, por la falta de personal  y  deficiencias en la estructura edilicia, que afectan la atención de afiliados de dicha ciudad y de toda la zona centro de la provincia, el diputado del Frente Grande Raúl Podestá presentó un proyecto de declaración advirtiendo  sobre el problema.

En la iniciativa insta a PAMI Neuquén a cumplir con los lineamientos de atención planteados por el Instituto Nacional de Servicios Sociales para Jubilados y Pensionados.

Destaca Podestá que la situación se conoció a través de la denuncia realizada públicamente por afiliados a PAMI de la sucursal Zapala, a partir del  hecho en el que un jubilado se descompuso por las malas condiciones de las instalaciones donde funciona dicha delegación.

PAMI Zapala, detalla el legislador en sus fundamentos, contiene  a alrededor de 4000 afiliados, atiende entre 60 y 90 personas en forma diaria, cuenta desde el mes de marzo con un plantel de tres agentes, un solo de ellos destinado  a atención al público, una asistente social y un administrativo; no posee médico y la autoridad de dicha sucursal no se encuentra en la localidad. Destaca Podestá  la desigualdad de calidad del servicio prestado comparado con  otras sucursales como Villa La Angostura que cuenta solo con 900 afiliados y tienen ocho  personas para cubrir la administración y atención al público.

Por otro lado al no contar la delegación Zapala con médico y/o personal de salud responsable los trámites que necesitan ser revisados y aprobados son enviados por correo electrónico a Neuquén o Chos Malal, demorando  el doble de tiempo y obligando al afiliado a volver a las oficinas en varias oportunidades. Se brinda atención a todos los afiliados de PAMI que se acerquen a la misma excediendo en muchos casos el ámbito de pertenencia de los mismos, solo por cercanía o ubicación geográfica.

La oficina  funciona en un edificio acondicionado a tal efecto  hace más de 6 años,  cuenta con un solo acceso, carece de buena ventilación y no tiene  salida de emergencia; esto deja en evidencia que las condiciones de seguridad y confort no son las adecuadas para la atención pública y menos  de adultos mayores.